Manderly, ha contado su versión de los hechos, ahora va la mía...
Recuerdo, la cara que se le quedó a mi querida cinéfila al ver los billetes, no daba crédito, era el billete al mundo de sus sueños...
Después de una escala en Londres, (eterna, por cierto) no veíamos la hora de volver a embarcar... llegó la hora y nos metimos 14 horas de vuelo... en el avión no podíamos dormir, de hecho Manderly lo intentaba, pero ahí estaba yo para despertarla al ritmo de...
- "¡Ni se te ocurra dormirte!"
- "Turnpike, un poco, que estoy cansada"
- "Ya no queda nada, ya vamos a llegar"
Paciencia la de Manderly para aguantarme... ¡Y aterrizamos en el LAX! Y el show comenzó... En Los Ángeles todo es diferente, huele diferente, huele a famosos, a lujo... sientes que todo gira alrededor de la industria del cine.
Y nos dispusimos a coger un taxi... ¿dirección?
Todavía puedo recordar su cara pegada al cristal del taxi...
Antes de llegar a Hollywood había que hacer unas compras de última hora, y en que lugar mejor que en la milla de oro...
(Creo que fue en este momento dónde de repente la perdí de vista
un segundo y me fue a comprar
la pajarita)
Después de unas horas allí, entre tiendas, una comida, y más tiendas de lujo, llegó la hora de..
.
Paseo de la fama, pero...
Yo le tenía una gran sorpresa preparada... algo que Manderly para nada sospechaba, algo muy grande que no podía perderse...
La llevé a un hotel, un hotel muy relacionado con los Oscars... dónde mucha gente ha querido estar pero no ha podido.
Academy Room
This meeting room symbolizes the cozy relationship between the Academy of Motion Pictures Arts and Sciences and the Hollywood Roosevelt.
Originally it served as the Academy´s first office; now it serves as a permanet reminder that the roots of Hollywood and the Roosevelt Hotel are intertwined.
Y después... a pocos metros el Kodak Threatre (el ver este teatro es indescriptible... como dijo... no hay palabras, los silencios a veces lo dicen todo)
La frase más repetida fue... ¡¡Mira quien viene ahí!!
And the Oscar goes to...